Durante estos dias un “juego” hizo ruido en la red. Ya no se trata de matar, robar, o poner bombas. Este inocente “jueguito” tiene como objetivo violar a la mayor cantidad de mujeres posibles.
Rapelay fue crado por la empresa Illusion en el 2006.
Lo puede hacer en un subte, un tren o un parque y, si logran avanzar los niveles, hasta las debe obligar a abortar para luego convertirlas en sus esclavas sexuales. A mayor numero de ataques y abusos virtuales mejora el nivel del jugador.
El origen de este juego es de Japon, destinado a un publico adulto y, supuestamente, solo se comercializa en Japon. Con el pasar de los dias, ya recorrio la internet, y ya tiene copias ilegales recorriendo el mundo.
Uno de los primeros en hacer sonar la alarma fue el diario británico Belfast Telegraph, que publicó que el sitio Amazon estaba vendiendo Rapelay, a lo que un miembro del Parlamento británico, Keith Vaz, respondió que lo haría prohibir. Al poco tiempo Amazon sacó el videojuego de su sitio e E-bay hizo lo mismo. Según argumentaron ambas empresas, no eran ellas las que lo comercializaban directamente sino un intermediario que probablemente habría comprado el producto en Japón y usaba los sitios para venderlo.
La polémica también llegó a los Estados Unidos: el vocero del Consejo de la ciudad de Nueva York convocó a una rueda de prensa para repudiar la venta del videojuego a través de internet –además se puede bajar de la red sin costo pero de manera ilegal– y luego mandaría una nota, firmada junto con la Alianza de Nueva York contra el Abuso Sexual, para reafirmar la condena.
En Brasil, en tanto, el director de la ONG SaferNet, Thiago Tavares, dijo que la entidad ya entabló varias denuncias en el ministerio público contra juegos de este tipo que se pueden encontrar en las ferias de venta ambulante. “Además creemos que son usados como técnicas por pedófilos para captar a niños. En muchos casos de pedofilia hemos visto a los criminales enviar juegos de este tipo para envolver a las víctimas o convencerlas de que es algo lúdico y que la relación entre un adulto y un niño es natural”.
“Este tipo de videojuegos son un cáncer, son muy dañinos, como mínimo producen un trastorno de la personalidad”, sostuvo el psicólogo Andrés Gottfried.
Fuente: Critica Digital
http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=21818
